Por Baltazar Jiménez Rosales
A pesar de que las cifras oficiales apuntan a una disminución general de homicidios dolosos y feminicidios, las cifras reales son otras, ya que “la violencia no cesa, la violencia sigue a la alza” y, sobre todo, la violencia contra las mujeres continúa siendo una de las principales preocupaciones, ya que persisten problemas estructurales que requieren mayor atención de las autoridades, advirtió la directora ejecutiva de la Asociación Guerrerense Contra la Violencia Hacia las Mujeres, Marina Reyna Aguilar.
En cuanto a las cifras oficiales que indican que hay una diminución de los homicidios dolosos y feminicidios, la verdad es que esta información es insuficiente para conocer con claridad la situación que enfrentan las mujeres en la entidad, ya que son datos que se presentan de manera muy general, por lo que no permiten establecer un referente sólido para dar seguimiento a la problemática.
Afirmó que Guerrero es “foco rojo” en violencia en general y, particularmente, contra las mujeres, por los problemas profundos y difíciles de erradicar que presenta, por lo que las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y de derechos humanos trabajan en su defensa y persistirán en su insistencia en que las autoridades volteen a ver a Guerrero y atiendan las condiciones que favorecen la violencia.
Sin embargo, al respecto Marina Reyna puntualizó: “pero no solamente necesitamos que nos observen y que seamos visibilizados, necesitamos que se atienda la problemática”.
Asimismo, tras reconocer que existen otras prioridades gubernamentales, subrayó que la prevención, atención y erradicación de la violencia contra las mujeres no debe quedar relegada y en este sentido manifestó preocupación por la disminución de recursos destinados a los espacios encargados de atender y prevenir la violencia contra las mujeres.
Reyna Aguilar mencionó además que la falta de información suficiente, aunada a menores recursos para las instituciones y organizaciones que brindan atención es un obstáculo para avanzar en la erradicación de la violencia contra las mujeres, por lo que insistió en que se requiere mayor compromiso institucional para garantizar que las mujeres tengan acceso a atención y protección, así como para fortalecer las acciones de prevención.
Cuestionada en relación al crimen de una maestra, en las cercanías de una escuela, en Ometepec, región de la Costa Chica, la defensora de los derechos de las mujeres lamentó que las mujeres continúen siendo violentadas en distintos espacios de la sociedad, pero en este caso en particular consideró que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) debe prestar especial atención a la seguridad de sus trabajadoras, al igual que ocurre en áreas como salud y en las comunidades indígenas.
Lo que sí remarcó es que “es lamentable lo que está pasando y lo que estamos observando es que se sigue normalizando la violencia”, por lo que las organizaciones de la sociedad civil continuarán trabajando para visibilizar las agresiones contra las mujeres y exigir que las autoridades implementen medidas efectivas para garantizar su seguridad.










