Por Alejandro Gómez Sotelo
La captura y reclusión del ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero, por el caso de la desaparición de 43 estudiantes de la normal rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, es un tema lamentable y nunca deseable para un ser humano que deba pasar por un proceso judicial con esos señalamientos, pero si esa penosa situación ayuda al esclarecimiento de la verdad de la “terrible tragedia de Iguala” en el 2014 entonces si es positivo, dijo el ex mandatario de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez.
Negó que la detención del costachiquense tenga motivaciones políticas o se trate de una cortina de humo, para desviar la atención ante los señalamientos de Estados Unidos (EU) en contra de actores políticos de Morena en el país, en virtud de que se trata de una nueva línea de investigación adoptada por la autoridad judicial para que de manera meticulosa se encuentre la verdad y justicia, “el tema es jurídico y no político, tampoco existen chivos expiatorios y no debe politizarse”.
Ortega Martínez, recordó que el caso Ayotzinapa es una herida abierta desde hace 12 años y aunque el entonces gobernador Aguirre Rivero se separó del cargo por la desaparición de los normalistas, todavía hacen falta las piezas del rompecabezas de la “verdad plena” que a través de un proceso jurídico detallado, podría lograrse y conocer todo lo ocurrido la noche del 26 y madrugada del 27 de Septiembre del 2014 en Iguala cuando ocurrió esa terrible tragedia.
Consideró que al conocer la verdad plena por medio del respeto al debido proceso judicial hacia Ángel Aguirre, se avanzaría en la sanación de esa herida abierta que lacera y sangra y habría la posibilidad de iniciar la cauterización, así como la construcción de armonía y confianza en las instituciones y en la buena política, considerando que la búsqueda de la justicia en México tarda años pero no favorece la impunidad de nadie, aunque haya tenido el puesto más relevante.
“Las acusaciones por delitos que no prescriben como la desaparición de personas no se pueden soslayar con el tiempo y por ello se llama a comparecer a quienes se relacionen con la investigación, mientras los juzgadores determinan lo conducente”, sostuvo el ex gobernador, al confiar que el trabajo de los gobiernos con asesores jurídicos, familiares de los jóvenes desaparecidos y organismos civiles permitan agotar y profundizar en todas las indagatorias posibles.
Rogelio Ortega Martínez, acusó tardanza en la atención y solución del problema y una serie de omisiones de los gobiernos estatal y federal durante las primeras 72 horas de ocurrida la “tragedia de Iguala”, donde ninguna autoridad dio la cara para hacer frente a esos sucesos y cuya consecuencia fue que el conflicto se haya exacerbado, ante la falta de profundidad en las investigaciones para impedir la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“Se tardaron mucho; el caso Ayotzinapa es una tragedia que pudo evitarse”, expresó el ex mandatario, al establecer que quien gobierna o aspire a dirigir los destinos de la entidad debe saber que no se trata de un paseo por Disneylandia (como lo sentencio el extinto gobernador René Juárez) y que a Guerrero se le cocina aparte, con un enfoque de responsabilidad, humanismo, sensibilidad y democracia progresista.
Anticipó que la autoridad judicial determinará si llama a comparecer o libera más órdenes de aprensión en contra de personas que estuvieron en la administración de Aguirre Rivero, para llegar al conocimiento pleno de la verdad y en favor de la justicia, “los conflictos se atienden y resuelven con prontitud, gobernabilidad democrática, tolerancia, dialogo, solución a las demandas y trabajando las peticiones más difíciles”.










