Por Baltazar Jiménez Rosales
Después de considerar que la producción del mezcal en Guerrero representa mucho más que una actividad económica, ya que constituye parte de la historia, la identidad campesina y el patrimonio cultural de Guerrero, independientemente de que es fuente de sustento para miles de familias vinculadas al cultivo del maguey y su transformación artesanal, el diputado local por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jorge Iván Ortega Jiménez, hizo un llamado a cerrar filas en defensa de este producto y de las familias que viven de él.
Y es que afirmó que en estos momentos, la producción del mezcal enfrenta una doble amenaza: una elevada carga fiscal y modificaciones normativas que podrían favorecer procesos industriales en detrimento de la tradición y autenticidad de esta bebida.
En este sentido, cuestionó el actual esquema Ad Valorem del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), al considerar que impacta de manera desproporcionada a los productores artesanales porque grava el precio de venta sin reconocer las particularidades de una actividad caracterizada por pequeños volúmenes, largos procesos de elaboración y elevados costos de mano de obra y cultivo.
En este caso, el legislador local perredista planteó la necesidad de que se revise el esquema fiscal y se analice la transición hacia un modelo Ad Quantum, mediante el cual la tributación se determine a partir de la cantidad de alcohol y no solamente por el valor comercial del producto.
Asimismo, expresó que la defensa del mezcal guerrerense también debe darse en el terreno de las normas que regulan su producción, por lo que manifestó su rechazo a modificaciones que permitan utilizar procesos industriales para “cristalizar” mezcales reposados o añejados mediante tratamientos químicos o carbón activado, pues afirmó que el añejamiento auténtico requiere tiempo, barrica y cuidado, por lo que recurrir a procedimientos industriales para sustituir ese proceso podría despojar al mezcal de características que forman parte de su identidad y generar confusión entre los consumidores.
Jorge Iván Ortega también se pronunció contra la flexibilización de las reglas que pudiera permitir mezclas indiscriminadas de mezcales provenientes de diferentes estados, pues advirtió que esto vendría a romper el vínculo entre el producto, su territorio, las variedades de maguey y las técnicas tradicionales de cada región.
En ese sentido, propuso proteger particularmente la identidad del mezcal guerrerense para evitar que productos elaborados con mezclas provenientes de otras entidades puedan ostentarse como originarios de Guerrero, además de exigir trazabilidad, certificación y etiquetado transparente.
El legislador pidió que cualquier revisión de la normatividad relacionada con esta bebida incorpore directamente la voz de las productoras y productores, mediante mesas técnicas que permitan tomar decisiones con quienes han sostenido esta actividad durante generaciones, ya que “el mezcal no es solo un producto; es trabajo, raíz, herencia y orgullo de Guerrero”.
Además, sostuvo que defender el mezcal guerrerense significa también proteger la memoria de las comunidades, sus fiestas y tradiciones y, particularmente, la dignidad del trabajo artesanal de mujeres y hombres guerrerenses.
Finalmente manifestó que la defensa del mezcal de Guerrero no debe entenderse únicamente como un asunto técnico, fiscal o económico, sino como “un acto de amor a Guerrero y un compromiso con quienes mantienen viva esta tradición”.
SE PRONUNCIA J. IVÁN ORTEGA POR DEFENSA DEL MEZCAL










