Por Baltazar Jiménez Rosales
Después de dos días de pertinaz lluvia, provocadas por el huracán Simón, el municipio de Chilpancingo registró el saldo de una persona fallecida en la colonia Amelitos de esta capital del estado, debido a que una barda colapsó y cayó sobre el vehículo en el que se encontraba, en tanto que en la barranca de Las Calaveras, otra barda se derrumbó sobre dos automóviles, aunque en este hecho no se registraron personas lesionadas.
Salvo estos lamentables hechos, sobre todo el de la colonia Amelitos, ubicada al poniente de la capital del estado, en Chilpancingo no se registraron daños mayores, ya que únicamente se reportaron encharcamientos en algunas calles y avenidas, pero sin mayores consecuencias, informó el presidente municipal, Gustavo Alarcón Herrera.
En cuanto a los acontecimientos registrados en la colonia Amelitos, el alcalde capitalino indicó que desafortunadamente, en Chilpancingo el grave problema es que el suelo se deslava mucho y las bardas se caen, por lo que en este caso seguramente con la cantidad de agua que cayó se reblandeció la tierra, la barda en mención colapsó y cayó sobre el vehículo en el que se encontraba un adulto mayor.
Alarcón Herrera pidió a la ciudadanía hacer su reporte en caso de presentarse alguna situación a fin de tomar las decisiones correspondientes y acudir al auxilio de la población.
Asimismo, respecto a los efectos ocasionados por las lluvias que trajo el huracán “Simón”, el coordinador de Protección Civil y Bomberos del Ayuntamiento de Chilpancingo, Gustavo Vela Guevara, informó además que la presa del Cerrito Rico, ubicada al norte de Chilpancingo, no presentó problemas debido al desfogue que se ha hecho para evitar el acumulamiento de agua en ese lugar, que en otros años representó un peligro para los habitantes que se encuentran en el vaso de la presa y en las márgenes del río Huacapa.
En cuanto a las comunidades, informó que en algunas de ellas los caminos se encuentran intransitables por la cantidad de agua que ha caído en los últimos días, como es el caso de Chicahuales, cuyos habitantes quedaron incomunicados por lo que solicitaron despensas a la autoridad municipal sin que se presentaran personas lesionadas ni registraran afectaciones en su patrimonio.
“En su mayoría se reporta sin novedad, hay algunas con las cuales no pudimos tener contacto vamos a seguir insistiendo en el transcurso del día, pero la mayoría de las comunidades se reporta sin novedad; únicamente siete comunidades nos reportaron principalmente deslaves en sus caminos por desbordamiento de cerros”, detalló el subsecretario de Asuntos Políticos del Ayuntamiento de Chilpancingo, Iván Medina Vargas.
Dijo además que en la comunidad de Amojileca, el comisario del lugar pidió apoyo por un cerro propenso a desbordarse, en tanto que en Omiltemi de igual manera se pidió el apoyo por una situación similar, pero sin que se presentaran daños mayores, remarcó.
Por otro lado, el secretario de Obras Públicas, Yahir Orgániz León, mencionó que en el puente que comunica a la comunidad de Petaquillas y la Escuela de Ciencias Naturales presentó una fractura en su infraestructura, por lo que fue valorado y se tiene el detalle de lo que se requiere para poder repararlo.
En su oportunidad, Tulio Estrada Apátiga, secretario del Medio Ambiente, Cambio Climático y Sustentabilidad del Ayuntamiento refirió que el monitoreo a la presa del Cerrito Rico ha sido constante, independientemente de que han permanecido abiertas sus compuertas, lo que hace que no se acumule el agua, por lo que hasta ayer presentaba un 80 por ciento de acumulamiento de agua, toda vez que está llegando al “vaso” de la presa un promedio de 2 mil litros por segundo de los cuales se desfogan mil 500 litros por segundo, por lo que reiteró que “no hay ningún riesgo para la ciudadanía, incluso si aumentara el fenómeno, tenemos un margen de amortiguación de muchísimos litros de agua que no nos impactarían”.
Destacó que estas medidas no sólo benefician a Chilpancingo sino a las comunidades que se encuentran río abajo, como Tepechicotlán, cuyos habitantes se encuentran seguros, pese al aumento al nivel del desfogue de agua de El Salto Valadez, que es una barranca de gran magnitud, pero no representa peligro para los habitantes. De igual manera los habitantes de otros municipios como Mochitlán y Quechultenango “pueden estar tranquilos”.
Para seguridad de la población tanto de Chilpancingo como de los municipios antes mencionados, indicó, las compuertas de la presa del Cerrito Rico continuarán abiertas, “y dependiendo del fenómeno climatológico, pensaríamos cerrarlas en un mes, a medias para acumular un poco de agua y poder tener limpieza en la presa durante la época de estío”, finalizó.










