SURREALISMO POLÍTICO
Taddei, versión Bartlett?
MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA
Octubre 25/2026
Corre el otoño de 2026, el proceso electoral 2026-2027 ya inició y cuando el árbitro de la elección debiera enviar tanto a ciudadanía como a partidos el mensaje de confianza, lo que surge del INE es el tufo de la ambición, de la corrupción y pone en riesgo la credibilidad de la elección.
No es menor lo que está sucediendo, la señora que despacha en ese órgano electoral arribó con señalamientos de su inclinación al partido en el poder, Morena, el partido al que ha sometido su imparcialidad para defender los puestos de sus familiares y ahora, ha colocado la imagen de un instituto bajo el reflector del desprestigio.
Taddei despide el tufo de corrupción pero también lo combina con el cinismo que le da saber que el partido en el poder mira con buenos ojos su mala fama porque al cobijarla, la obliga a someterse a las indicaciones que inclinen la balanza de triunfo o de derrota.
La consejera presidenta y su conducta corruptible ha jalado al INE a una de las crisis más fuertes desde su creación, pero ésta más delicada porque se trata de credibilidad y el proceso, y el país, requieren la certeza de que su voto tiene valor, que su decisión será respetada, lo que en este momento, evidentemente justo de eso está desvestido.
Los argumentos de los partidos de oposición así como sus representantes en ese órgano electoral, han pedido la salida de Guadalupe Taddei, pero ni la información de que la Auditoria Superior de la Federación, a iniciado una investigación, la despeinan y reitera “no me voy, no renuncio”.
Será que sabe que el cobijo para permanecer está negociado? Que el voto de un país con responsabilidad para determinar a quien entrega su confianza no tienen valor?
Pero, si le decimos a ese poder que no subestime el voto de la elección por venir ni ponga en riesgo su permanencia en los tronos de la estructura del poder si no entrega una percepción de confianza y de respeto a la sociedad y ésta se mueve al finalizar el cómputo de votos?
No solo es Taddei y su VMW, ni su hijo en Paris, ni las comidas especiales, o los convivios que muestran su falta de prudencia ante las asignaciones directas para usar y determinar el uso de los recursos ha pesado en Morena para sumarse al clamor de la salida de este personaje señalada directamente de corrupción, hasta parece que esa conducta ha sido la conveniente para tener un resultado así, conveniente.
Los nombres de sus proveedores favoritos han irrumpido en medios de comunicación, como el del empresario José Alfredo Hernández Casillas, mismo que ya está siendo investigado por la UIF, Unidad de Inteligencia Financiera y que es un proveedor que surte al INE de Taddei.
Taddei Zavala muestra no ser proba para un cargo como el que ostenta, como también ha mostrado poco respeto para cuidar las formas y con ello la espalda, de quienes la impusieron, que son elementos que no la califican con respeto y confianza para dirigir al INE.
Pero parece que esas sistemáticas violaciones al órgano electoral por parte de su Consejera presidenta, no ha sido revisado con una lupa de lo que pueda generar. Si se le sostiene la credibilidad huye, si se queda, el valor que da esencia a la creación del INE se pierde, si permanece, su voz no será la voz de la confianza al proceso ni credibilidad al resultado y podría conducir a un levantamiento ciudadano en defensa, esa sí, de la soberanía del órgano electoral, pero parece que Taddei sabe que ser así la asemeja a otro que traicionó la voluntad ciudadana, Manuel Bartlett y su guía, seguramente le aplaude su actuación y darle la espalda a México, con el costo que sea. Surrealismo?
MARTÍN MARTÍNEZ OLVERA Taddei, versión Bartlett? SURREALISMO POLÍTICO










