as tensiones sociales que se viven en Francia, si bien no tienen un origen exclusivamente religioso, ni son provocadas de manera general por la comunidad musulmana, si a pesado esta percepción frente a los factores económicos que se viven con crudeza en ese país.
La compleja situación en la que también se muestra una crisis del modelo de integración republicano, ha dejado la percepción de que se trata de una decadencia en Europa y la flexibilización de políticas migratorias.
Si bien en este mundo todas y todos somos migrantes, los debates identitarios se han dejado escuchar así como el impacto que tienen en la vida pública.
El reconocimiento de las identidades múltiples ha alcanzado a nuestro país, México, cuando en el año 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resolvió amparar el uso del Hiyab, pero no la burka o el nigab, es decir, poder cubrir cabeza y cuello, pero dejar descubierta la cara, una decisión que permite mostrar el respeto a la libertad religiosa y el derecho a las mujeres musulmanas de no renunciar a su identidad.

Sin embargo, distintas voces también se elevaron para no reprimir la propia identidad de la mujer mexicana y poder tener una credencial que le permita cubrir las orejas, como un derecho a una identidad y como valor.
Sin embargo, en Francia, las normas de convivencia se están disolviendo y solo está dejando cenizas y humo de tal manera que se han elevado voces para defender fronteras culturales.
Los disturbios han mostrado también el lado de una vida encarecida, del problema de la inflación, la pérdida del poder adquisitivo, incluso el deterioro de los servicios públicos, tanto que ha movilizado a sectores jóvenes, de radicales, que han ejercido una demanda y presión sobre las autoridades del Estado de Paris, de Marsella, de Lyon.
Distintas voces también han incidido en que el laicismo no quiere decir ausencia de una fe, ni de valores, como también han alertado sobre un movimiento que no solo pueda quedarse en Europa, sino ampliar su influencia en América Latina, incluso países como México.
La población musulmana en Francia es de 7 y 8 por ciento de sus ciudadanas y ciudadanos, que representan en número unos 6 millones de personas; en México, según datos del INEGI reportados en el censo de 2010, representan el 0.0063% de la población con un número de 7 mil 982 practicantes del Islam con mayor presencia en la zona conurbada del Estado de México, así como Jalisco, Baja California, Nuevo León y Chiapas.
La experiencia de Europa, el impacto de las movilizaciones ha dejado un cambio en toda Francia y en especial en el parís ícono que inmortalizara Grace Potter con la canción Oh la la París, frente al gobierno del presidente Emmanuel Macron donde el descontento en servicios y educación inician con reclamos estudiantiles, escala en sectores como sindicatos, magisterio, trabajadores que hoy están en las calles para evitar están en la calle por la crisis económica y social marcada por el alto costo de la vida.
Las protestas masivas corren el riesgo de ser emuladas en otras naciones, pero con el alto riesgo de ser superadas.
VIOLETA DEL ANÁHUC
ISABEL ORTEGA MORALES










