*En la misa en honor a la Santa Cruz la principal petición de
todos fue que haya paz para Chilpancingo, expresó el alcalde
Por Baltazar Jiménez Rosales
El presidente municipal de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, reconoció que los hechos de violencia registrados en días pasados en la comunidad de Carrizal de Pinzón, que fue objeto de ataques a balazos y con artefactos explosivos lanzados desde drones a las viviendas, fueron atendidos por las autoridades correspondientes.
En cuanto al llamado que en su momento hizo el Ayuntamiento a su cargo a los gobiernos federal y estatal para que atendieran esta situación de violencia en esta comunidad de la Sierra del municipio, el alcalde enfatizó que es algo que tuvo que ser debido a precisamente es la autoridad municipal: “tengo que hacer lo propio porque soy la autoridad en el municipio y cuando te llaman las autoridades regionales, locales de las áreas, pues tengo que darles el principio de la información…”
Recalcó que ante este tipo de violencia extrema registrada en Carrizal de Pinzón, por principio de cuentas tiene que avisar que es necesario reforzar la seguridad en esas zonas, ya que el Ayuntamiento se ve imposibilitado, “primero porque somos preventivos y segundo porque no contamos con todo el nivel que traen este tipo de actividades y es por ello que siempre solicitamos al Estado y la Federación a que nos hagan el acompañamiento y sin ningún problema subimos y realizamos las actividades conducentes”.
—Entonces, ¿sí hubo respuesta?, se le inquirió.
—Sí claro, desde luego… respondió inmediatamente.
El alcalde capitalino fue entrevistado en el barrio de Santa Cruz a donde acudió para participar en los festejos correspondientes a la tradicional celebración de cada 3 de mayo en honor precisamente a la Santa Cruz, en donde enfatizó que precisamente en la misa la principal petición de todos los asistentes fue que haya paz para Chilpancingo.
En este sentido informó que tras esta petición de paz que se hizo en la misa en honor a la Santa Cruz, en la Parroquia de este tradicional barrio de Chilpancingo, a partir de la próxima semana se harán visitas a todos los lugares en los que hay problemas de violencia para platicar y hacer una convivencia con representantes del gobierno del estado y del Ayuntamiento.








