*El ecocidio es denunciado por productores de la presa que ya
perdieron 15 hectáreas de cultivo y tienen afectadas otras 10
Por Baltazar Jiménez Rosales
El tiradero de material pétreo de la presa del Cerrito Rico hacia arriba es tan grave que abarca ya varios kilómetros, porque va desde las “quebradoras” hasta Casa de Teja, en el paraje también conocido como Axixintla, sobre la carretera Chilpancingo-Chichihualco, por lo que es sumamente urgente la intervención de los gobiernos estatal y federal a través de sus dependencias correspondientes.
Al hablar acerca de este problema, el presidente de la Unión de Productores de la Presa del Cerrito Rico, José Antonio Vélez Calvo, informó además que también es necesario que el Ayuntamiento les ayude a limpiar y desazolvar el cauce del río Huacapa, ya sobre el vaso de la presa, principalmente en las áreas más afectadas. En este sentido, indicó que ya acudieron a verificar los daños y afectaciones algunos funcionarios municipales como el secretario del Medio Ambiente, Cambio Climático y Sustentabilidad, Tulio Ismael Estrada Apátiga.
Señaló que en estos momentos, algo que preocupa a los productores que tienen sus tierras en el vaso de la presa del Cerrito Rico es el hecho de que en la parte de arriba, en el espacio que hay entre el cauce del río Huacapa y la carretera a Chichihualco —zona federal— particulares continúan arrojando material pétreo y escombro.
En este sentido apuntó que ya metieron un oficio a la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado de Guerrero (Propaeg) porque un particular abrió un nuevo tiradero de material pétreo en un terreno ubicado junto a Casa de Teja, el cual a todas luces es un negocio, porque cuenta hasta con una retroexcavadora para extender todo el escombro que le llevan y de acuerdo al encargado, les cobra entre 30 y 50 pesos a cada camionero, “cuando menos eso es lo que le dijo a los funcionarios de la Propaeg que acudieron”.
Y es que dijo que después de que hizo su denuncia formal ante la Propaeg por esta situación, inspectores de esta dependencia acudieron a tomar conocimiento de los hechos: “los funcionarios que acudieron tomaron nota, hablaron con el encargado e incluso les enseñó un documento expedido por un comunero de Zumpango del Río”.
Al respecto, Vélez Calvo manifestó que después de que los inspectores de la Propaeg acudieron a verificar esta grave situación, “ahora sólo falta que hagan algo, porque están arrojando el material pétreo y escombro en una zona federal ubicada entre el cauce del río Huacapa y la carretera a Chichihualco”.
Y agregó: “es muchísimo el material que tiran casi en pleno cauce del río, por lo que cuando llueve todo ese escombro es arrastrado por la corriente… el tiradero de escombro va desde las ‘quebradoras’ hasta Casa de Teja, en el paraje conocido como Axixintla, es decir, son varios kilómetros.
Por esta situación, el presidente de la Unión de Productores de la Presa del Cerrito Rico solicitó directamente la intervención del gobierno del estado a través de la Propaeg, ante cuya instancia ya interpuso la denuncia formal correspondiente, pero además de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), porque el material es arrojado en pleno cauce del río y sobre los árboles.
Remarcó asimismo que por este problema también es necesaria la intervención del gobierno federal a través de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Vélez Calvo recordó que hasta el momento son los propios productores —más de 50— cuyas tierras de cultivo han sido afectadas los que han trabajado en el desazolve del cauce del río Huacapa, ya en el vaso de la presa, sobre todo porque los huracanes “Otis” y “John” causaron afectaciones en al menos 25 hectáreas, 15 de las cuales presentan daños permanentes e irreversibles.










