Por Baltazar Jiménez Rosales
Los presidentes municipales de Quechultenango y Mochitlán, David Astudillo Morales y Gerardo Mosso López, respectivamente, se deslindaron ayer de los hechos de violencia registrados entre pobladores de esta zona y elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, sobre la carretera que comunica al Circuito Río Azul, a la altura del “Crucero de Zacatzonapa”.




En primer término, en conferencia de prensa que dio en la Sala de Cabildo del Ayuntamiento de Quechultenango, el alcalde afirmó que la administración municipal a su cargo actuó en el ámbito de sus atribuciones y aseguró que, por su parte, privilegió el diálogo para evitar mayores problemas, por los hechos que ocurrían durante la tarde del jueves.
En su deslinde, Astudillo Morales expresó que “el Gobierno Municipal no convocó, organizó, instruyó, ni promovió actos de confrontación contra autoridad alguna, y su intervención durante los acontecimientos tuvo exclusivamente una finalidad institucional: contribuir al restablecimiento de la tranquilidad, favorecer el diálogo entre las partes y proteger a la población”.
A través de un comunicado, expresó su solidaridad para con las personas heridas, así como para las presuntas personas que fallecieron y anunció que coadyuvarán con las acciones de investigación, por los acontecimientos del jueves.
En este sentido, indicó que el Ayuntamiento a su cargo tuvo conocimiento de que en estos hechos resultó una persona muerta y 10 heridos de bala, quienes fueron ingresados al hospital de Quechultenango y posteriormente fueron trasladados a nosocomios de Chilpancingo y de Chilapa.
Ante el anuncio hecho por la Fiscalía General del Estado (FGE), en el sentido de que ya investiga los hechos, mencionó que es indispensable que la investigación sea seria, objetiva e imparcial, pero además que quienes la lleven a cabo no se guíen por rumores ni especulaciones. Eso sí, adelantó que su gobierno municipal “no protegerá a nadie que sea responsable, pero tampoco permitirá que haya acusaciones anticipadas contra ciudadanos o instituciones”.
En su oportunidad, mediante un comunicado, el presidente municipal de Mochitlán, Gerardo Mosso López, también se deslindó de los hechos registrados el jueves de esta semana y afirmó que desde el primer momento se mantuvo comunicación con la Mesa de Seguridad de la Montaña Baja para informar de manera puntual y precisa sobre la situación que se estaba presentando.
Afirmó que Mochitlán se ha caracterizado por ser un municipio de paz y tranquilidad, por lo que aseguró que su administración continuará trabajando para preservar estas condiciones y garantizar que la población pueda vivir con seguridad.
El alcalde mochitleco reiteró su compromiso con el Estado de Derecho, el respeto irrestricto a los derechos humanos, la seguridad de las familias y la gobernabilidad del municipio.










