El contexto en el que arranca esta semana el Proceso Electoral en el país, no es de los más sencillos para imaginar que la elección intermedia cuente con condiciones para constituirse en un acto de fiesta cívica.
De entrada la clasificación de sabios e inteligentes, frente a chairos y fifis, términos acuñados desde la tribuna mañanera que adoctrina cada semana, nos hace considerar que se trata de nuevas clases sociales que desplazaron a la alta, media y baja, pero lo más delicado es que entre ellos está la descalificación a la inteligencia, y observar que en el poder existe no solo una esfera, sino un mundo paralelo que no cabe en la cordura.
A nivel nacional el país entra al proceso con un gobernador con licencia que se sabe intocable en tanto en su entidad, Sinaloa, campea la desesperación, la violencia, la inseguridad y la división pero de grupos delincuenciales que vulneran la tranquilidad social sin que se enderece la seguridad.
En Guerrero, la violencia se cierne sobre la política y los puntos de violencia se manifiestan tocando a personajes que se mueven en esa esfera.
El calendario electoral en Guerrero del IEPC, Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, marca las once del día del lunes 7 de septiembre para dar inicio al Proceso Electoral Ordinario de gubernatura del estado, diputaciones locales y ayuntamientos, en tanto a nivel nacional el Proceso Electoral Federal 2026-2027 iniciará de manera oficial el jueves 10 de septiembre, actos que conducen a la elección intermedia a realizarse el domingo 6 de junio de 2027.
Considerado ya este proceso como complejo tiene la autoridad electoral federal en su presidenta, la desconfianza de su imparcialidad en el piso parejo para la actuación de candidatas y candidatos que renovarán el mapa federal y los locales donde habrá elecciones concurrentes.
El escenario federal tendrá la participación de ocho partidos políticos nacionales, dos más que recientemente suman sus registros, no sin ciertos jaloneos para uno de ellos, que incluso aún está enfrentando su sigla y su color, por lo que disminuye entre la ciudadanía el impacto de la presencia que le antecedió para alcanzar la cifra necesaria para constituirse como partido político.
Por su parte, los OPLE, Organismos Públicos Locales Electorales, no solo tendrán problemas económicos para su operatividad, sino que deberán multiplicar sus tareas para coordinar elecciones de diputaciones y ayuntamientos y en el caso de 17 entidades, entre ellas Guerrero, la renovación del Poder Ejecutivo. En ese sentido será la renovación de congresos locales en 31 entidades y en 30 entidades la de Ayuntamientos.
Estarán en disputa 20 mil cargos de elección popular en todo el país para renovar 500 diputaciones (300 por mayoría relativa y 200 por representación popular), y será esta contienda en la que se permita la reelección inmediata en legislaturas salientes.
Pero más allá de qué se elige, hay algo que está claro para la ciudadanía que habita espacios de violencia, que están en situación de desplazados, que observa como se encumbran nuevos personajes con adquisiciones de bienes y que los mismos pueden ser omitidos en declaraciones patrimoniales o bien comprados con dinero contante y sonante sin que cuadren las cifras de la lógica de la percepción salarial, la herencia, el ahorro, sino solo bajo la óptica de la corrupción.
Por ello, la búsqueda será no solo de contar con candidatos que conozcan la realidad y la transformen para bien, que sean pacifistas e instauren la paz como valor social y que la violencia no convierta en cifras rojas la jornada ni la evaluación al final del proceso, sino, estaremos enfrentando no solo el riesgo de la instauración de una monarquía respaldada por el miedo. Surrealismo?










