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Cuerpos y Derechos
Cooperación feminista: Clave para defender los derechos de las mujeres
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De la Redacción
2 noviembre, 2026
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En la mesa sobre “Vidas sin violencias” se habló de las dificultades específicas que afrontan las mujeres de zonas rurales e indígenas para acceder a servicios de protección, salud y justicia. De izquierda a derecha: Isabel Alejandra Inestroza, de Udimuf, Honduras; Paz Menéndez, moderadora y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Oviedo; Miriam Hub, Coordinadora de Salud Comunitaria de Cruz Roja Guatemalteca; y Vilma Vaquerano, de Ormusa, en El Salvador.
En la mesa sobre “Vidas sin violencias” se habló de las dificultades específicas que afrontan las mujeres de zonas rurales e indígenas para acceder a servicios de protección, salud y justicia. De izquierda a derecha: Isabel Alejandra Inestroza, de Udimuf, Honduras; Paz Menéndez, moderadora y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Oviedo; Miriam Hub, Coordinadora de Salud Comunitaria de Cruz Roja Guatemalteca; y Vilma Vaquerano, de Ormusa, en El Salvador. Foto: Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo
Oviedo, España (SEMlac).- La cooperación feminista necesita fortalecer las organizaciones de mujeres, sostener sus agendas y acompañar sus procesos a largo plazo. Esta fue una de las principales conclusiones de la I Escuela Asturiana de Cooperación Feminista, celebrada en Oviedo, España, los días 27 y 28 de octubre, bajo el lema “Narrativas feministas para una cooperación transformadora”.
Convocada y organizada por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, con el apoyo del Instituto Asturiano de la Mujer, el Principado de Asturias y la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias, la Escuela nació como un espacio de encuentro, diálogo y aprendizaje entre organizaciones feministas del Sur Global y agentes de la cooperación asturiana, con el propósito de compartir experiencias, identificar desafíos comunes y avanzar en propuestas para fortalecer la cooperación feminista.
La declaración final del encuentro aboga por la continuidad de la Escuela Asturiana de Cooperación Feminista como espacio permanente de encuentro, formación e intercambio entre la cooperación asturiana y las organizaciones de mujeres del Sur Global.
La declaración final del encuentro aboga por la continuidad de la Escuela Asturiana de Cooperación Feminista como espacio permanente de encuentro, formación e intercambio entre la cooperación asturiana y las organizaciones de mujeres del Sur Global. Foto: Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo
Durante dos jornadas de trabajo, representantes institucionales, expertas y organizaciones de mujeres de América Latina compartieron análisis y experiencias sobre los principales desafíos que afronta la defensa de los derechos de las mujeres en un contexto internacional marcado por el retroceso de las políticas de igualdad, la reducción de recursos, el avance de los discursos antiderechos y la criminalización de activistas y defensoras.
La inauguración contó con las intervenciones de Nerea Monroy, consejera de Derechos Sociales y Bienestar, y Eva Granados, secretaria de Estado de Cooperación Internacional. Ambas destacaron la necesidad de reforzar las alianzas y defender los avances en igualdad, a la par que reivindicaron la cooperación feminista como una herramienta política y transformadora para hacer frente a las desigualdades estructurales.
En la conferencia inaugural, la periodista Sara Más, corresponsal en La Habana del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMlac), abordó la importancia de construir alianzas sólidas y sostenibles entre organizaciones, movimientos feministas, redes, periodistas y actores de la cooperación.
Desde la experiencia de SEMlac, puso de relieve el valor de la cooperación en el impulso de iniciativas en favor de los derechos de las mujeres en diferentes ámbitos; sin embargo, sostuvo que la cooperación no debe limitarse solo a financiar proyectos, sino que ha de acompañar procesos, respetar la autonomía de las organizaciones y contribuir a su fortalecimiento y sostenibilidad.
Una cooperación feminista basada en derechos, recursos y alianzas
Durante la segunda jornada del encuentro, Miriam Ciscar, subdirectora de Cooperación Feminista, Desarrollo Humano, Económico y Gobernanza de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), presentó la Estrategia de Cooperación Feminista de la cooperación española.
Articulada en torno a cuatro pilares —derechos, representación, recursos y alianzas—, la estrategia plantea una cooperación orientada a transformar las relaciones y estructuras de poder que perpetúan las desigualdades de género. Entre sus objetivos figura que el 60 por ciento de las nuevas intervenciones de la cooperación española incorporen resultados con impacto positivo en la igualdad de género.
La presentación dio paso a un intercambio en el que se abordaron cuestiones como la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, las dificultades para mantener las agendas feministas en contextos de involución política y la necesidad de garantizar recursos suficientes, entre otros temas.
Liderazgos de mujeres y vidas sin violencias, ejes del diálogo
Las mesas de diálogo y talleres de la primera Escuela Asturiana de Cooperación Feminista centraron buena parte del trabajo en dos grandes ámbitos: los derechos de las mujeres, sus liderazgos y desafíos, y la construcción de vidas libres de violencias.
Ana Cristina González, asesora regional en Política de Liderazgo y Participación Política de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, aludió a la paradoja entre los avances alcanzados en materia de derechos de las mujeres y los retrocesos actuales, en un contexto de debilitamiento de las instituciones, reducción de recursos y cuestionamiento de la igualdad. De mantenerse la trayectoria actual, advirtió, no se cumplirán las metas del ODS 5 para 2030.
La asesora regional de ONU Mujeres defendió que el liderazgo no puede construirse únicamente desde las capacidades individuales, y agregó que la cooperación feminista debe contribuir a sostener esas capacidades, proteger el espacio cívico y garantizar recursos para que los avances se consoliden y las voces de las mujeres puedan mantenerse en los espacios de decisión.
Entre otras experiencias, se conoció el trabajo que realiza el Centro de Capacitación y Servicio para la Integración de la Mujer (Cecasem), de Bolivia. Cris Patricia de Salamanca, su directora ejecutiva, habló de la organización y liderazgo de mujeres indígenas y rurales de la Amazonía boliviana, así como los desafíos para la participación política y la defensa de los derechos de las mujeres.
Uno de los mensajes compartidos fue que el liderazgo transformador no se limita a ocupar espacios de representación, sino que implica ejercer poder, participar en las decisiones y transformar las estructuras que reproducen las desigualdades. Para ello, resulta imprescindible fortalecer las organizaciones, proteger a las defensoras y sostener los movimientos feministas.
El liderazgo transformador no se limita a ocupar espacios de representación; implica ejercer poder, participar en las decisiones y transformar las estructuras que reproducen las desigualdades, coincidieron Cris Patricia Bustamante, directora ejecutiva de Cecasem, en Bolivia (derecha); y Ana Cristina González, asesora regional de ONU Mujeres (centro), en la mesa moderada por Mónica Fernández, coordinadora de la Delegación Asturias de Fundación Mujeres.
El liderazgo transformador no se limita a ocupar espacios de representación; implica ejercer poder, participar en las decisiones y transformar las estructuras que reproducen las desigualdades, coincidieron Cris Patricia Bustamante, directora ejecutiva de Cecasem, en Bolivia (derecha); y Ana Cristina González, asesora regional de ONU Mujeres (centro), en la mesa moderada por Mónica Fernández, coordinadora de la Delegación Asturias de Fundación Mujeres. Foto: Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo
Igualmente, se abordó la prevención y atención de las violencias, el acompañamiento psicosocial, el acceso a la justicia, la autonomía económica y el fortalecimiento de redes comunitarias, a partir de las intervenciones de Vilma Vaquerano, coordinadora del área de Observatorios de la Organización de Mujeres Salvadoreñas (Ormusa), de El Salvador; Miriam Hub, coordinadora de Salud Comunitaria de Cruz Roja Guatemalteca; e Isabel Alejandra Inestroza, representante de la Unidad de Desarrollo Integral de la Mujer y la Familias (Udimuf) de Honduras.
Las ponentes expusieron las dificultades específicas que afrontan las mujeres de zonas rurales e indígenas para acceder a servicios de protección, salud y justicia, así como la persistencia de la impunidad y las barreras institucionales y culturales.
Las experiencias presentadas coincidieron en la importancia de construir respuestas integrales para la prevención y atención de las violencias de género, que sean culturalmente pertinentes y sostenibles, y reconozcan a las mujeres y a sus organizaciones como protagonistas de los procesos de transformación.
Las participantes en los talleres simultáneos sobre empoderamiento social y político y vidas libres de violencia formularon propuestas dirigidas a mejorar las políticas y prácticas de cooperación.
Entre otras cuestiones, destacaron la necesidad de garantizar una financiación estable y flexible, ampliar los plazos de los proyectos para responder a los tiempos reales de los procesos sociales, mejorar los mecanismos de seguimiento y evaluación y adaptar los instrumentos de cooperación a las realidades de las organizaciones y los territorios.
También plantearon la importancia de fortalecer las alianzas entre organizaciones feministas, agencias de cooperación, universidades y gobiernos locales; impulsar diagnósticos construidos desde las propias comunidades; mejorar la generación y difusión de datos sobre las desigualdades y las violencias; e incorporar el cuidado, el autocuidado y el acompañamiento psicosocial como elementos fundamentales para sostener el activismo y proteger a las defensoras.
El trabajo colectivo permitió identificar, además, la necesidad de superar una cooperación centrada exclusivamente en proyectos y resultados inmediatos para avanzar hacia un acompañamiento continuado de las agendas y los procesos impulsados por las organizaciones de mujeres.
Compromisos para una cooperación feminista y transformadora
Como resultado de las jornadas, las organizaciones de mujeres del Sur Global y agentes de la cooperación asturiana participantes emitieron una Declaración final de la I Escuela Asturiana de Cooperación Feminista, documento que recoge aprendizajes, retos y compromisos compartidos.
La declaración reivindica que no existen liderazgos transformadores sin organizaciones de mujeres fortalecidas, ni participación política plena sin vidas libres de violencias. Asimismo, reconoce el papel fundamental de las organizaciones feministas del Sur Global en la defensa de los derechos, especialmente allí donde las instituciones públicas no ofrecen respuestas suficientes.
Entre sus principales compromisos figuran sostener una financiación estable y flexible para las organizaciones feministas; avanzar hacia instrumentos de cooperación con plazos realistas y criterios interseccionales e interculturales; fortalecer la responsabilidad de los Estados en la prevención y atención de las violencias; garantizar servicios integrales y culturalmente pertinentes; y proteger a defensoras, activistas y lideresas mediante medidas de seguridad, cuidado y apoyo psicosocial.
Beatriz Coto, directora general de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo (izquierda), junto a Miriam Ciscar, subdirectora de Cooperación Feminista, Desarrollo Humano, Económico y Gobernanza de la Aecid, quien presentó la Estrategia de Cooperación Feminista de la cooperación española.
Beatriz Coto, directora general de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo (izquierda), junto a Miriam Ciscar, subdirectora de Cooperación Feminista, Desarrollo Humano, Económico y Gobernanza de la Aecid, quien presentó la Estrategia de Cooperación Feminista de la cooperación española. Foto: Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo
La declaración defiende expresamente los derechos sexuales y reproductivos, incluidos el aborto y el acceso a la anticoncepción, y rechaza la estigmatización de las organizaciones feministas y la criminalización de sus agendas.
El documento plantea, además, que la Escuela tenga continuidad como espacio permanente de encuentro, formación e intercambio entre la cooperación asturiana y las organizaciones de mujeres del Sur Global, tanto mediante encuentros presenciales como no presenciales, y que se fortalezcan las alianzas con redes feministas internacionales y otros agentes de la cooperación.
La igualdad debe situarse en el centro de cualquier política de cooperación verdaderamente transformadora, señaló Vanesa Fernández, directora general de Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias, al hacer la clausura de la escuela.
Vanesa Fernández, directora general de Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias (derecha), llamó a que las mujeres sean reconocidas como protagonistas y agentes de cambio, no únicamente como destinatarias de las intervenciones.
Vanesa Fernández, directora general de Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias (derecha), llamó a que las mujeres sean reconocidas como protagonistas y agentes de cambio, no únicamente como destinatarias de las intervenciones. Foto: Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo
Agregó que las mujeres han de ser reconocidas como protagonistas y agentes de cambio, no únicamente como destinatarias de las intervenciones, y subrayó la necesidad de abordar las violencias desde la prevención, la educación, la autonomía y la garantía de derechos.
Por su parte, Beatriz Coto, directora general de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, agradeció la participación y el trabajo colectivo de las ponentes, organizaciones y equipos implicados, y valoró especialmente la capacidad de diálogo y consenso que permitió construir una declaración final compartida.
Asimismo, reafirmó el compromiso de dar visibilidad a sus contenidos y seguir construyendo la Escuela como un espacio permanente de aprendizaje colectivo y horizontal.
COOPERACIÓN FEMINISTA *Clave para defender los derechos de las mujeres* SEMLAC










