Elvira Hernández Carballido

SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 30 de julio.- Estoy segura, Martha que desde tu lecho seguiste luchando como siempre lo hiciste, como nos obligaste a conocerte, como te acostumbraste a vivir. Esta cruel emergencia sanitaria sigue agujerando nuestra alma, cada muerte duele, pero cuando es alguien más cercano, cuando es alguien que se ha quedado grabado en tu alma, la impotencia es enorme, el consuelo no llega.

Sin embargo, Martha hoy has provocado que te volvamos a buscar, que evoquemos cada uno de tus discursos, de tus palabras, tu ejemplo e inspiración hoy cobran una fuerza indescriptible, una certeza mayor. Cuánta gente hoy escribir lamentado tu muerte. Cuántas amigas que ayudaste hoy aprietan los puños, pero no tienen ganas de levantarlos son ti. Tus palabras se quedan, tu lucha inspira, hoy te volviste eterna. 

Mujer, luchadora social, feminista e indígena, jamás modosita, ni poco culta, ni miedosa y mucho menos ignorante como un día con todo el sarcasmo del mundo denunciaste la manera en que la gente te veía… 

“¿A poco sabe? “¡Qué inteligente es! ¿A poco es india? Uuhhh, ¡es feminista!, ¿es intelectual?”. Uy, pero es de izquierda, ¿o acaso es priista?”. En cada mirada inquisitiva percibo sus mentes y sus imaginarios, sus referentes y sus ausentes.”

¿Hoy podrás admirar de un solo vistazo tu amado estado de Guerrero? Con su mar de Acapulco y sus calles caprichosas de Taxco, pero también sus luchas y cada injusticia, esos gobernadores que llegaron a amenazarte, esas fosas y esos asesinatos, la pobreza, la necedad por no dejarse, por luchar con dignidad. La Costa Chica junto a ti se volvió gigante, la comunidad poco a poco empezó a ver tu grandeza, a confiar en ti por tu honestidad y tu entrega. De secretaria y telefonista, de empleada de un sitio de taxis a trabajadora del Consejo Estatal Electoral, la primera provocación para advertir los juegos sucios de la política, para advertir que en este México de piel morena la población indígena sigue siendo olvidada y las mujeres indígenas están doblemente olvidado. Fue así como encontró un espejo en el Consejo Guerrerense 500 años de Resistencia Indígena, se vio a ella misma, pero también vio a las otras, qué les faltaba, que necesita adquirir por ellas, que urgía aprender para que ella las hiciera visibles.

Desde ese momento, desde siempre no dejó de comprometerse por las mujeres guerrerenses, por las mujeres nubes, las mujeres luna, mujeres como ella. Fue así como surgió Voces de Mujeres Indígenas de Guerrero y la Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas. Gracias a Martha el Consejo de la Nación nos obligó desde otros espacios a aprender a pronuncias: Ñe’ cwii ñ’oom, nombre de su asociación civil y de la cooperativa de tejedoras Flores de la Tierra Amuzga. 

Por supuesto, esto lo hizo por dictados de corazón, por compromiso del alma, aunque empezó a ser reconocida y en 2011 la revista Proceso la incluyó en su edición especial de Heroínas Anónimas siendo más visible que nunca. La Revista Forbes México la llamó una de las 100 mujeres más poderosas de México, poder que uso para denunciar, para no dejar de exigir. Ningún nombramiento la llenó de vanidad o soberbia, más bien la impulsaban a no dejar el activismo político.

Sin duda, todo ese aprendizaje, toda esa experiencia fue determinante para que aprehendiera el feminismo, gracias a ella en las regiones amuzga, mixteca, nahua y tlapaneca las mujeres fueron tomando conciencia de sí mismas. 

Segura de sí misma publicó un libro con Gisela Espinosa -investigadora universitaria y Libni Iracema Dircio Chautla – líder indígena -, donde desde su experiencia, su mirada clara y su postura crítica advierte que las mujeres indígenas  sin duda están perdiendo el miedo para hablar en su familia, en la comunidad, con gente de perfiles políticos y con quien sea”, sin embargo, reconocía a la vez que todavía expresaban sus miedos a enfrentarse con su pareja, a decepcionar a su familia y a traicionar a su comunidad. Por eso, su propuesta fue analizar al mismo tiempo la condición humana desde lo que ahora llamamos perspectiva de género, el cambio solamente resultaba posible si hombres y mujeres cambiaban.

En un ensayo que realizó Martha Lamas con su acertada mirada señaló que Martha constantemente “rechazó la idea de que los mayores conflictos de las indígenas provengan de los usos y costumbres tradicionales” y que insistió en que los “mayores conflictos surgen de la miseria y la explotación de sus pueblos”. Su apuesto fue siempre por “un diálogo crítico con compañeros del movimiento indígena, pues suscribe las denuncias colectivas de las carencias que padecen sus pueblos, desatendidos por las políticas gubernamentales, pero también critica el machismo que existe dentro de las comunidades indígenas evidente en la exclusión de las mujeres de la toma de decisiones, la violencia sexual y simbólica, y las prácticas sexistas como es el caso de la total escasez de recursos para la educación y el fortalecimiento político de las mujeres. 

Hoy nos hemos quedado sin ella, pero su palabra sigue latente en sus conferencias y textos, en las entrevistas que le hicieron, en las reflexiones que provocó. Mujer insumisa, terca como ella sola, feminista de piel morena, la misma que supo siempre quién deseaba ser:

“Desde niña me hizo en la mente el “din don” de ser mujer. Ahora soy una mujer múltiple: amuzga, feminista, ciudadana, mexicana. Me encanta luchar, defender, gozar y construir las nuevas formas en que una se hace mujer en el tiempo que tiene de vida.”

One thought on “Martha Sanchez Néstor: Amuzga, feminista, Ciudadana, mexicana – ELVIRA HERNÁNDEZ CARBALLIDO – semMéxico.”
  1. Sin duda un valiosisimo ser humano q nació con todas las características para llegar a donde llego tuve la oportunidad de conocerla brevemente Dios la reciba y le de la mano para que lo que inicio aquí en la tierra lo continúen.

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